domingo, 25 de octubre de 2009

El Hombre Reciclado

“Esta paradoja cuyas últimas y más trágicas consecuencias padecemos en la actualidad, fue el resultado de dos fuerzas dinámicas y amorales: el dinero y la razón. Con ellas el hombre conquista el poder secular. Pero-y ahí está la raíz de la paradoja- esa conquista se hace mediante la abstracción: desde el lingote de oro hasta el clearing, desde la palanca hasta el logaritmo, la historia del creciente dominio del hombre sobre el universo ha sido también la historia de las sucesivas abstracciones. El capitalismo moderno y la ciencia positiva son las dos caras de una misma realidad desposeída de atributos concretos, de una abstracta fantasmagoría de la que también forma parte el hombre, pero no ya el hombre concreto e individual sino el hombre-masa, ese extraño ser con aspecto todavía humano, con ojos y llanto, voz y emociones, pero en verdad engranaje de una gigantesca maquinaria anónima. Este es el destino contradictorio de aquel semidiós renacentista que reivindicó su individualidad, que orgullosamente se levantó contra Dios, proclamando su voluntad de dominio y transformación de las cosas. Ignoraba que el también llegaría a transformarse en cosa.” Ernesto Sábato 1951



Somos “engranajes de una gigantesca maquinaria“. Descartables, descartados, emparchados, reciclados; a partir de lo indeseable y eternamente provisorios. Bajo constante amenaza de reemplazo, el hombre que ha nacido de las “cenizas”, de los despojos de otros hombres, se reinventa para poder seguir encajando en la gran máquina. Para ser un nuevo-viejo engranaje.

Este desolado ser deja de ser persona, para convertirse en cosa, en material de producción, y futuro desecho para el nacimiento de algún nuevo-viejo hombre cosa.


Ernesto Huevada De la Sarna, está cansado, atado, esclavizado por un sistema impuesto que lo consume, lo vacía. Ya no se puede sostener en pie, es una marioneta más. El recuerdo de algo que fue y los trastos reciclados a conveniencia de quienes aún lo invocan. En su centro solo un número de serie lo diferencia de la demás resabios del sistema. Remendado, los alambres sostienen su frágil cuerpo que de suyo ya no le queda nada. Donde puede se protege con más basura como si fuera su armadura, como si aún tuviera más guerras por luchar, como si aún pudiera remendar su existencia. La presión continúa y la luz no enciende.

Estéticamente la temática se inspira en una fábrica vieja, oxidada, destruida, la corrosión, la pintura saltada, de aquí nace la paleta de color. Los elásticos metálicos, pinzas y fierros, prestan sus morfologías. Se busca transmitir inestabilidad a partir de la utilización de diferentes puntos de tensión y no equilibrando el peso de las prendas. Líneas diagonales conviviendo con formas organicas y la falta de continuidad entre los diferentes planos, genera una sensación de fragmentación. Las tipologías pierden su aspecto habitual y se construyen a partir de un "rejunte" de piezas sin relación aparente que refiere a la vibración de lo efímero y cambiante.



No hay comentarios:

Publicar un comentario